Tu nombre se repite como los días de lluvia,
y he aprendido tantas veces a decirlo.
Tu nombre recuerda el fin del día,
y he aprendido tantas formas de evitarlo.
Tu nombre es la soledad más amplia,
y lo he deterrado tantas veces de mis labios.
Tu nombre es el recuerdo más profundo,
y es tanto lo que se parece a mi sueño.
Y mi nombre me parece a veces tan triste,
sobre todo en las noches en que despierto para llamarte.





Comentarios recientes
hace 10 meses
hace 1 año
hace 1 año
hace 1 año
hace 2 años